¿El transporte va bien? ¿Mal? ¿Qué suba la demanda de transportes beneficia al transportista final? ¿también a los autónomos? ¿Se pagan los portes a un precio suficiente para cubrir costes? Muchas preguntas que a veces desmienten la lógica del mercado
El sector del transporte por carretera acomete la recta final del año con una aparente tranquilidad, aunque con la vista puesta en la caída de la demanda de transportes, precios y costes y la falta de crónica de conductores
Tras la interrupción sufrida por el adelanto electoral del año pasado ahora el contador de la modificación de pesos y dimensiones se ha vuelto a poner en marcha, y la DGT ha dado el primer y necesario paso: la modificación del Reglamento General de Vehículos
La descarbonización no está al alcance de todos los transportistas, ni de todos los clientes de los transportistas. Y la razón es simple: porque es cara, o al menos más cara que el transporte convencional.
Empieza 2024, el cuarto año PP (post pandemia.. que nadie se asuste) y las expectativas, sin ser malas, tampoco son todo lo buenas que les gustaría a los transportistas.
En los últimos tiempos parece que todo huele a descarbonización, a electrificación del transporte, a baterías, a camiones 100% eléctricos o de hidrógeno, a infraestructuras de recarga ( o a la falta de ellas), en definitiva….a transición hacia un modelo de transporte cero emisiones.
Comienza un nuevo curso, después de las merecidísimas vacaciones (que me perdonen los que por uno u otro motivo no han podido disfrutarlas) y como siempre lo hace con muchos interrogantes sobre la mesa de aquí a que acabe el año.