El transporte de mercancías por carretera crecerá un 3% en 2026 en un escenario marcado por la transformación del sector, y las incertidumbres políticas y económicas
El transporte de mercancías por carretera en España afronta 2026 con perspectivas de crecimiento moderadamente positivas. Tras un avance limitado del 0,9% previsto para 2025, la actividad del sector podría aumentar un 3% el próximo año, impulsada principalmente por la demanda interna, la recuperación de la actividad industrial y la fortaleza del consumo.
Esta es una de las principales conclusiones extraídas de la XLIX Asamblea General de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) y del Foro Empresarial del Transporte por Carretera, celebrados en Cartagena, donde representantes empresariales, fabricantes, operadores energéticos, consultoras y administraciones públicas analizaron los desafíos que marcarán el futuro inmediato del transporte profesional.
Mejor el transporte nacional
El recién nombrado presidente de ASTIC, José Luis Olivella, calificó 2026 como un "año bisagra" para el sector. Según explicó, el crecimiento económico previsto para España, con un avance estimado del PIB del 2,3%, por encima de la media de la eurozona, favorecerá especialmente al transporte doméstico, mientras que la actividad internacional seguirá condicionada por la debilidad económica de algunos de los principales mercados europeos.
No obstante, el sector seguirá operando en un entorno complejo. La elevada competencia, la presión sobre los precios y el estrechamiento progresivo de los márgenes continúan siendo algunos de los principales factores de preocupación para las empresas transportistas
El combustible vuelve a presionar los costes
A las incertidumbres económicas se suma la tensión geopolítica internacional. Olivella advirtió de que la escalada del conflicto en Oriente Próximo ha provocado importantes tensiones en los mercados energéticos, elevando el precio del gasóleo en Europa.
El impacto resulta especialmente relevante para un sector donde el combustible representa más de un tercio de los costes operativos y donde el 96% de los vehículos pesados continúan utilizando motores diésel.
Falta de conductores, digitalización y transición ecológica
Durante el encuentro, la secretaria general de Transporte Terrestre del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Rocío Báguena, identificó tres grandes desafíos para los próximos años: la escasez de conductores profesionales, la digitalización de los procesos y la transición energética.
En materia digital, destacó la entrada en vigor de la obligatoriedad del eCMR a partir de octubre, un paso que acelerará la transformación documental y operativa de las empresas.
Respecto a la descarbonización, anunció la creación de un grupo de trabajo interministerial para desarrollar el Plan Auto Plus destinado al transporte pesado, con el objetivo de facilitar la renovación de las flotas y la incorporación progresiva de nuevas tecnologías de propulsión.
El Fondo Social para el Clima abre nuevas oportunidades para el transporte
La transición energética también estuvo presente en los debates sobre el futuro marco regulatorio europeo. Los participantes analizaron el papel que desempeñará el Fondo Social para el Clima, dotado con 86.700 millones de euros para el periodo 2026-2032 dentro del paquete legislativo europeo Fit for 55.
Este instrumento pretende ayudar a hogares, microempresas y pymes vulnerables a afrontar los costes derivados de la transición ecológica y podría convertirse en una herramienta relevante para muchas empresas transportistas.
Sin embargo, varios expertos advirtieron de que determinados criterios de acceso a las ayudas podrían influir en la estructura empresarial del sector y condicionar futuras decisiones societarias.
¿Concentración empresarial o ‘uberización’ del transporte?
Otro de los grandes debates giró en torno al modelo empresarial que dominará el transporte por carretera en los próximos años. Mientras algunos expertos consideran que la creciente complejidad regulatoria, tecnológica y financiera favorecerá procesos de concentración empresarial, otros apuntan a la aparición de modelos más flexibles inspirados en las plataformas digitales.
La tendencia actual parece inclinarse hacia la consolidación. El transporte y la logística registraron en 2025 un récord de 62 operaciones corporativas en España, frente a las 55 contabilizadas en 2024, impulsadas por el interés de fondos de inversión y grupos industriales.
España, potencia europea del transporte por carretera
Los datos presentados durante el foro reflejan el peso estratégico del sector en la economía española. España comparte liderazgo europeo con Polonia y Alemania en transporte de mercancías por carretera.
Actualmente, el 96% de las mercancías que circulan dentro del territorio nacional y el 75% de las exportaciones con destino a la Unión Europea se transportan en camión. El sector está integrado por más de 100.000 empresas, mayoritariamente pymes, dispone de una flota cercana a los 360.000 vehículos industriales y genera más de 1,1 millones de empleos, aportando alrededor del 4% del PIB nacional.
La inteligencia artificial redefine la logística
La aplicación de la inteligencia artificial fue otro de los asuntos destacados del encuentro. Las nuevas herramientas de analítica predictiva permiten anticipar la demanda, optimizar inventarios y reducir necesidades de almacenamiento.
Además, la planificación algorítmica de rutas y la gestión en tiempo real están contribuyendo a disminuir los kilómetros en vacío, mejorar la utilización de las flotas y reducir tanto costes operativos como emisiones.
Los expertos coincidieron en que estas tecnologías están impulsando un nuevo modelo logístico basado en la automatización y la toma de decisiones en tiempo real, con efectos directos sobre el diseño de las cadenas de suministro y sobre la evolución futura del mercado inmologístico.
Neutralidad tecnológica para alcanzar la descarbonización
La transición energética centró también buena parte del debate empresarial. Cándido Pérez, socio de KPMG, defendió que la regulación europea debe permitir competir a todas las tecnologías capaces de reducir emisiones.
En la misma línea, Pedro Santiago Pastor, gerente de Ventas Flotas Camiones de Daimler Truck España, recordó que el diésel seguirá desempeñando un papel relevante durante los próximos años, mientras que la electrificación continúa evolucionando y el hidrógeno avanza a través de proyectos piloto y demostradores.
Por su parte, Cedric Vigneau, director de Road Transport & Fleet de Moeve, destacó el potencial inmediato de los combustibles renovables para reducir emisiones sin necesidad de sustituir de forma masiva el parque actual de vehículos. El directivo subrayó que el desarrollo de estas soluciones dependerá en gran medida de la existencia de marcos regulatorios y fiscales que incentiven su utilización.
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