El céntimo sanitario o impuesto sobre las ventas minoristas de hidrocarburos lo aplican en la actualidad ocho de las quince comunidades autónomas de régimen general a las que se incorporará Castilla y León a partir del 1 de marzo.

Además, Castilla y León será la Comunidad con el tipo impositivo más alto de céntimo sanitario, junto a la Comunidad Valenciana y Cataluña, que subirá la tasa al 4,8 a partir de marzo, lo que para la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) «penalizará gravemente la actividad del sector del transporte en la Comunidad, contribuirá directamente a un incremento añadido de la inflación y pondrá en clara desventaja al tejido empresarial de Castilla y León en relación con el de las comunidades más próximas que no han hecho uso de este recurso impositivo como Cantabria, el País Vasco, La Rioja y Aragón». En el informe de la Cecale se critica la «discriminación fiscal» existente entre comunidades.
El presidente de Altradime en León, Pablo Lorenzo Vidal, se reunirá mañana con los responsables de la Junta para analizar la situación. Asegura que esta tasa deja «herido de muerte» al sector que ya paga una media de 16 impuestos diferentes por camión. «En los largos recorridos repostaremos en las comunidades limítrofes que no aplican el impuesto o es más barato». Lorenzo Vidal asegura que la crisis económica ha dejado al sector «prácticamente arruinado y esta es la estocada de muerte».
Vidal calcula que el céntimo sanitario le costará a cada camionero 2.500 euros al año, que no pueden repercutir en el consumidor «por lo que, evidentemente, los camiones de largo recorrido iremos a repostar a otras comunidades». Lorenzo Vidal recuerda que los camioneros ya pagan una media de 24.000 euros al año en impuestos, de los que la mitad se quedan en Castilla y León, «no creo que tengamos que subvencionar los camioneros el déficit, este impuesto es injusto, en Castilla y León pasamos de no pagar nada a pagar el máximo. Lo más justo sería que se pagara por ir a las consultas del médico. De esta manera perdemos sólo los profesionales del transporte público, los autónomos».
Las 140 áreas de servicio y gasolineras de León también han criticado   la desventaja empresarial en la que se coloca Castilla y León al aplicar el máximo impositivo con el céntimo sanitario: 4,8 céntimos por cada litro de combustible, con las que se prevé recaudas 140 millones que se destinarán a sanidad como medida de choque para reducir el déficit. La patronal de las estaciones calcula que las áreas de servicio y gasolineras especializadas en el transporte de mercancías por carretera perderán entre un 80% y un 90% en el volumen de ventas de gasóleo de automoción y sitúan en el 40% de pérdida en las no especializadas en el transporte de mercancías.
La presidenta de la Asociación de las Estaciones de Servicio de León, dependiente de la Fele, Carmen Sáenz de Miera, calcula que la aplicación del céntimo sanitario supondrá una pérdida en volumen de ventas de 1.250 millones de litros en toda la Comunidad Autónoma—unos 90 millones de litros en la provincia de León—, «la Junta de Castilla y León debería realizar un estudio más riguroso sobre la aplicación del impuesto en su tramo antonómico ya que la disminución estimada de ventas supondrá una reducción en la obtención de impuestos mucho mayor de la que se pretende recaudar».
En Asturias, el gobierno regional ha incluido entre sus compromisos la supresión del tramo autonómico del tributo sanitario, implantado en el Principado en el año 2004.

 

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