La normativa Euro VII para camiones entrará en vigor en 2027

imagen

Según la propuesta de la Comisión Europea, Dos años antes será obligatoria para las furgonetas y permanecerá hasta 2035, año en que solo podrán venderse vehículos cero emisiones.

La Comisión Europea dio a conocer el pasado jueves, 10 de noviembre, la nueva norma de homologación de vehículos Euro 7, que establece los límites máximos de emisiones contaminantes para vehículos diésel y gasolina y que debería entrar en vigor el 1 de julio 2025 para turismos y furgonetas y dos años más tarde para autobuses y camiones, y que permanecerá hasta 2035, año en el que solo podrán venderse turismos y furgonetas nuevos de cero emisiones.

El objetivo de la nueva norma es reducir las emisiones de NOx de turismos y furgonetas el 35% en 2035 y el 56% en autobuses y camiones, así como limitar las partículas de los primeros el 13% y el 39% de los segundos. Al respecto, la Comisión Europea ha señalado que el coste de adaptación de turismos y furgonetas a Euro 7 incrementará su precio final entre el 0,3% y el 0,6% y entre el 1,8% y el 3,1% el de los camiones y autobuses, mientras que el valor residual del vehículo en el mercado de segunda mano subirá, dada su mayor vida útil.

La propuesta sustituye y simplifica la normativa sobre emisiones anteriormente separada para turismos y furgonetas (Euro 6) y para camiones y autobuses (Euro VI). Las normas Euro 7 reúnen los límites de emisiones para todos los vehículos de motor, es decir, turismos, furgonetas, autobuses y camiones, en un único conjunto de reglas.

Para todo tipo de propulsiones

La nueva normativa es neutra desde el punto de vista del combustible y de la tecnología, y establece los mismos límites con independencia de que el vehículo utilice gasolina, gasóleo, trenes de transmisión eléctricos o combustibles alternativos. Esta normativa ayudará a:

    -Controlar mejor las emisiones de contaminantes atmosféricos procedentes de todos los vehículos nuevos: ampliando la gama de condiciones de conducción incluidas en los ensayos de emisiones en carretera. Estos reflejarán ahora mejor la gama de condiciones que pueden experimentar los vehículos en toda Europa, incluidas temperaturas de hasta 45 °C o trayectos cortos típicos de los desplazamientos pendulares diarios.

    -Actualizar y hacer más exigentes los límites de emisiones contaminantes: los límites se harán más exigentes para los camiones y los autobuses, mientras que los límites más bajos existentes para turismos y furgonetas se aplicarán ahora con independencia del combustible que utilice el vehículo. La nueva normativa establece también límites de emisiones para contaminantes anteriormente no regulados, como las emisiones de óxido nitroso procedentes de los vehículos pesados.

    -Regular las emisiones emanadas de los frenos y los neumáticos: Las normas Euro 7 serán las primeras normas de emisiones del mundo que no solo regulen las emisiones de los tubos de escape, sino que también establezcan límites adicionales para las emisiones de partículas procedentes de los frenos y regulen las emisiones de microplásticos procedentes de los neumáticos. Estas normas se aplicarán a todos los vehículos, incluidos los eléctricos

 

.Para la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea), la nueva norma de emisiones propuesta por la Comisión Europea plantea serias preocupaciones y asegura que las normas Euro 6/VI actuales, son las más completas y estrictas para emisiones contaminantes (NOx y partículas) del mundo.

La propuesta Euro VII es especialmente dura para los camiones y ha sido cuestionada por los fabricantes de vehículos industriales. Martin Lundstedt, director ejecutivo de Volvo Group y presidente de la Junta de Vehículos Comerciales de Acea, declaró que “para cumplir con Euro VII, los fabricantes de camiones tendrán que trasladar importantes recursos financieros y de ingeniería de los vehículos eléctricos de batería y pila de combustible al motor de combustión interna. Esto tendrá un impacto severo en nuestra transición a vehículos de cero emisiones.

No es bueno para el clima, no es bueno para la salud de las personas y no es bueno para la industria”. En opinión de Lundstedt “los legisladores deben centrarse en medidas que aceleren la renovación de la flota, priorizando las inversiones en vehículos de cero emisiones, que tendrán un impacto mucho mayor tanto en la calidad del aire como en la reducción de las emisiones de CO2”.

Más informaión sobre transporte por carretera

 

 

Es necesario registrarse para comentar.

 

SUSCRÍBETE A LA REVISTA

SÍGUENOS EN REDES