En busca de una tarificación armonizada

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Europa avanza hacia un sistema común de tarificación de las infraestructuras que pueda ser asumido por todos los Estados miembros, al tiempo que refleje mejor los principios de “quien contamina paga” y “”pago por uso”. Además,  tendrán que fijar tarifas de peaje diferentes en función de las emisiones de CO2 para los camiones y autobuses a partir de 2023.

Desde que allá por el año 2017 la Comisión Europea lanzara la propuesta de revisión de la Directiva del eurodistintivo, más conocido en el sector como “Euroviñeta”,  los Estados miembros han intentado “armar” un sistema de tarificación viable para toda la red europea de transportes sin conseguirlo, dejando que cada uno decidiera si adherirse a esa red de tarificación a la que sólo se sumaron cuatro países, mientras que el resto continúa, en mayor o menor medida con un sistema de peajes en función de los kilómetros recorridos.

Ahora, los negociadores del Consejo y del Parlamento europeo han logrado un acuerdo para reformar el sistema de peajes para transporte pesado en carretera, conocido como 'Euroviñeta', con el objetivo de que la tarificación de las carreteras pase de un modelo basado en el tiempo a un sistema basado en la distancia o en los kilómetros reales, para reflejar mejor los principios de "quien contamina paga" y "el usuario paga".

Los distintivos de carácter temporal se eliminarán gradualmente para los vehículos pesados de la red básica de la RTE-T en un plazo de ocho años a partir de la entrada en vigor de la Directiva.

Los Estados miembros eliminarán las "viñetas" (tarificación vial basada en el tiempo) en toda la red principal de la RTE-T a partir de 2029 para los vehículos pesados (camiones, furgonetas y autobuses) y, en su lugar, comenzarán a aplicar peajes basados en la distancia

En los casos en que los Estados miembros apliquen un sistema común de distintivos, como el Tratado sobre la Euroviñeta, (Dinamarca, Luxemburgo, los Países Bajos (Holanda) y Suecia), dispondrán de dos años adicionales para adaptar o eliminar dicho sistema.

Para garantizar la igualdad de trato y la competencia leal, las nuevas normas se extenderán no sólo a los camiones y  autobuses, sino también a los vehículos más ligeros, como furgonetas, minibuses y turismos.

Los Estados miembros también tendrán la opción de establecer unsistema de tarificación combinado para los vehículos pesados, o para determinados tipos de vehículos pesados, que reuniría elementos en función de la distancia y la duración e integraría las dos herramientas de variación (la nueva, que se basa en las emisiones de CO2 y la ya existente, que se basa en las categorías EURO). Este sistema permitirá la plena aplicación de los principios de «el usuario paga» y de «quien contamina paga» y ofrecerá a los Estados miembros la flexibilidad necesaria para diseñar sus propios sistemas de tarificación vial.

No obstante, como principio básico de tarificación vial, los Estados miembros conservan la libertad de aplicar peajes y tasas a diferentes categorías de vehículos, como los vehículos pesados, los vehículos pesados de transporte de mercancías, los autocares y autobuses, los vehículos ligeros, los vehículos comerciales ligeros, los minibuses y los turismos, con independencia uno de otro. En este sentido, para garantizar un trato equitativo a los usuarios ocasionales y a los conductores de otros países de la UE, el acuerdo provisional también crea períodos de validez más cortos (un día, una semana o 10 días) y límites de precio para las "viñetas" que pueden imponerse a los turismos.

Las carreteras sujetas a la eliminación gradual representan las principales rutas por las que circula la mayor parte del tránsito internacional de vehículos comerciales. Sin embargo, los Estados miembros podrán seguir manteniendo las viñetas para partes específicas de esta red, si pueden demostrar que un nuevo modo de tarificación supondría unos costes desproporcionados en relación con los ingresos previstos.

Los peajes asumen los costes externos

Un segundo objetivo, quizás más ambicioso que el de la Euroviñeta en sí, es  el acuerdo alcanzado para fomentar un mayor uso de los vehículos más ecológicos, y que obligará a que con la nueva normativa los países de la UE tendrán que fijar tarifas de peaje diferentes en función de las emisiones de CO2 para los camiones y autobuses, tan pronto como se establezcan normas adicionales sobre las clases de CO2 para los vehículos, posiblemente en 2023, y en función del rendimiento medioambiental para las furgonetas y minibuses a partir de 2026, con reducciones considerables de las tarifas para los vehículos de cero o bajas emisiones. El nuevo sistema para repercutir la contaminación en el peaje solo se aplicará en principio a los camiones más grandes, pero podrá hacerse extensivo gradualmente a otros tipos de vehículos pesados y adaptarse periódicamente a la evolución tecnológica.

Con todo, los países podrán optar por no aplicar ese peaje con la condición previa de notificarlo a la Comisión Europea y si ello da lugar a una desviación del tráfico que tenga consecuencias negativas no deseadas.

Los países de la UE tendrán que fijar tarifas de peaje diferentes en función de las emisiones de CO2 para los camiones y autobuses, posiblemente en 2023, y en función del rendimiento medioambiental para las furgonetas y minibuses a partir de 2026, con reducciones considerables de las tarifas para los vehículos de cero o bajas emisiones.

 

Revertir los ingresos en las infraestructuras

Los principios fundamentales de afectación de los ingresos generados por la tarificación vial se mantendrán inalterados. En líneas generales, los Estados miembros deberían destinar los ingresos que generen mediante las tasas de infraestructura y las tasas por costes externos a proyectos en el sector del transporte, en particular en apoyo de la red transeuropea de transporte. Sin embargo, no están obligados a hacerlo. Por lo que se refiere a los ingresos generados por las tasas opcionales de congestión, o su equivalente en valor financiero, los Estados miembros las utilizarán para solucionar problemas relacionados con la congestión, o para desarrollar un transporte y una movilidad sostenibles en general.

Las normas permitirán a los Estados miembros aplicar un recargo mayor (de hasta el 50 %) a la tasa de infraestructura exigida en determinados tramos de carretera con una congestión elevada, si todos los Estados miembros afectados están de acuerdo.

Adina Valean, Comisaria Europea de Transporte: "Es un paso importante para hacer realidad la ambición del Pacto Verde y prueba claramente que la UE se toma en serio la puesta en práctica del principio de que 'quien contamina paga'".

Para evaluar  los beneficios que deben reportar estas nuevas tasas, los eurodiputados se aseguraron de que tres años después de la entrada en vigor de las normas acordadas, los Estados miembros informarán públicamente sobre los peajes y las tasas cobradas en su territorio, incluyendo información sobre el uso de estos ingresos. Para los eurodiputados, es importante asegurarse de que los ingresos generados por estas tasas contribuyen al transporte sostenible, las infraestructuras y la movilidad.

El texto acordado incluye una serie de exenciones, por ejemplo, en relación con los contratos de concesión existentes, las personas con discapacidad y las zonas poco pobladas.

Tras  la posición común de Consejo y Parlamento, quedan por efectuar algunos trabajos a nivel técnico para ultimar el texto y después la Presidencia presentará el resultado de las negociaciones al Comité de Representantes Permanentes (Coreper) del Consejo para su aprobación.

Normativa sobre tarificación vial en la UE

La tarificación vial en la UE es competencia nacional, y los Estados miembros pueden decidir imponerla o no en su territorio. Sin embargo, en caso de que opten por cobrar tasas, deben seguir una serie de normas comunes establecidas en la Directiva del eurodistintivo. El objetivo es impedir que la imposición de tarifas viales suponga una discriminación contra el tráfico internacional o dé lugar a distorsiones de la competencia entre operadores de transporte.

La Comisión presentó la propuesta de revisión de la Directiva del eurodistintivo en mayo de 2017, como parte del primer conjunto de medidas sobre movilidad.

 

Más información en Transporte Por Carretera.

 

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