IRU reclama intensificar el apoyo de los gobiernos al transporte por carretera

iru apoyo

Los ingresos de los operadores de transporte de mercancías han disminuido hasta un 40% durante el período de confinamiento, y en  algunos segmentos del transporte de mercancías, como la ropa, las flores, las piezas de automóviles y los materiales de construcción, el parón ha sido total
 
 En medio de un panorama económico mundial cada vez más sombrío, la International Road Union (IRU) pide a los gobiernos que intensifiquen sus esfuerzos por apoyar a los operadores de transporte por carretera para que puedan impulsar una recuperación financiera y social más amplia. Los servicios de transporte por carretera sustentan toda la actividad económica, como base de todas las cadenas de suministro intermodales y las redes de movilidad. Sin embargo, los nuevos hallazgos revelan la escala de los efectos de la pandemia en los más de 3,5 millones de empresas que prestan servicios de transporte por carretera en todo el mundo.  Y sus efectos seguirán notándose en los próximos meses, pues, según la Organización Mundial del Comercio, se prevé que la economía mundial se contraiga bruscamente hasta un 8% en 2020, y que el comercio mundial disminuya hasta un tercio.

Los ingresos de los operadores de transporte de mercancías han disminuido hasta un 40% durante el período de confinamiento, aunque también se han diezmado algunos segmentos del transporte de mercancías, como la ropa, las flores, las piezas de automóviles y los materiales de construcción.
"En todo el mundo, las empresas de transporte comercial por carretera, incluidos millones de pequeñas y medianas empresas, están luchando", dijo Umberto de Pretto, Secretario General de la IRU. "Su problema más apremiante es la liquidez y muchas están ahora al borde de la quiebra, con dificultades financieras que se espera continúen al menos hasta 2022.

Añadió que "Las empresas de transporte no pueden ser activadas instantáneamente ya que requieren seguridad calificada y habilidades operacionales. Las quiebras de operadores ponen en riesgo la recuperación de toda una economía, así como el retorno constante a la interacción social y comunitaria".
 
Acabar con las barreras operacionales
Las conclusiones de la IRU de los operadores de transporte de Europa, Asia y América también apuntan a barreras operacionales como una de las claves sobre las que habría que actuar: en el transporte de mercancías, se trata de restricciones legales que impiden el trabajo de los conductores, la congestión en las fronteras y los retrasos en los puntos de carga y descarga. Las empresas de pasajeros citan el cierre de los servicios de movilidad, la desconfianza en el transporte público por el distanciamiento social y el costo de las medidas adicionales de salud y seguridad.

Por lo tanto, la IRU está estableciendo medidas clave a corto plazo para que los gobiernos, las organizaciones internacionales y los bancos mantengan a los operadores de transporte por carretera en funcionamiento, las cadenas de suministro y movilidad de forma eficiente, para impulsar los esfuerzos de recuperación.

Entre las medidas de carácter financiero que propone destacan:
• Proporcionar subvenciones directas en efectivo a las empresas de transporte por carretera, en forma de ayuda temporal, que pueden eliminarse gradualmente a medida que mejore la situación.
• Facilitar el acceso a préstamos para cubrir los costos variables (como las necesidades operativas en curso), la refinanciación de créditos preexistentes para la compra de activos (por ejemplo, el arrendamiento de vehículos), y facilitar créditos para la renovación de flotas a tasas de interés bajas o del 0%.
• Facilitar las demoras en las fechas de vencimiento de los reembolsos de los préstamos y las cuotas de los arrendamientos.
• Ampliar los plazos de pago y/o reducir temporalmente o renunciar a los impuestos, cargos y derechos, incluidos los impuestos de sociedades, las contribuciones sociales y el impuesto sobre el combustible.
• Facilitar la reducción de las primas de seguros y renunciar a las primas de los vehículos no operativos debido a la interrupción de los servicios de mercancías y pasajeros.
• Establecer programas de apoyo financiero para los trabajadores del transporte por carretera temporalmente desempleados y facilitar la reintegración en la fuerza de trabajo del transporte de las personas calificadas que han quedado desempleadas debido a la crisis.

A estas medidas se suman otras de carácter no financiero:
• Establecer carriles verdes para camiones que se apliquen en todas las fronteras, respaldados por políticas y procedimientos que impidan la detención adicional y sistemática de camiones en todas las fronteras.
• Dar prioridad al transporte colectivo de pasajeros, en particular de los trabajadores, con la adopción de medidas adecuadas de protección de la salud.
• Designar a los trabajadores del transporte por carretera como trabajadores clave, dándoles acceso prioritario al equipo y material de protección y desinfección adecuados, que los gobiernos aún no han puesto a su disposición de manera suficiente.
• Permitir la máxima flexibilidad en la interpretación de las normas de conducción, las restricciones a la conducción y las medidas de tolerancia para prolongar la validez de los documentos de control caducados, incluidos los visados, certificados y licencias.
Estas medidas deberían coordinarse entre los países y los bloques comerciales para evitar la confusión de los operadores y mantener un panorama de transporte competitivo y eficiente. La recuperación mundial de una crisis mundial requiere soluciones mundiales.
Umberto de Pretto añadió: "Los conductores han arriesgado su propia salud para llevar alimentos, medicinas y trabajadores esenciales a los supermercados y hospitales de todo el mundo. Ahora, la propia industria necesita ayuda para poder impulsar la recuperación económica mundial desde COVID-19".
 
Más inormación sobre Transporte por carretera

Es necesario registrarse para comentar.

 

SUSCRÍBETE A LA REVISTA

SÍGUENOS EN REDES