Prórroga de  módulos: ¿A quién le interesa expulsar del sector a los autónomos? 

jose carlos jato modulosJosé Carlos López Jato, vicepresidente de Fetransa analiza en este artículo de opinión por qué la expulsión de módulos de los transportistas autónomos no era buena para el propio sector


A día de hoy una buena parte de los transportistas autónomos de este país estarán celebrando la prórroga de las magnitudes excluyentes del año 2017 al año 2018 y que les permitirán continuar encuadrados en estimación objetiva y régimen simplificado del IVA durante el año que va a comenzar. Otra parte del sector del transporte, minoritaria en cuanto al número de empresas afectadas, probablemente entienda que sus intereses se han visto perjudicados con dicha prórroga.
Quién suscribe el presente artículo, transportista de profesión, no está encuadrado en los mencionados regímenes fiscales, no obstante, junto con otros compañeros de la directiva de Fetransa, de la cual formo parte, se ha implicado a fondo para tratar de hacer comprender a nuestros gobernantes que los argumentos aducidos por las asociaciones miembro del Comité Nacional de Transporte por Carretera, excepto FETRANSA, no estaban teniendo en cuenta la verdadera situación del mercado del transporte en nuestro país y que la medida que solicitaban, la expulsión de facto del sistema de módulos de la totalidad de los autónomos que operan en el transporte pesado, iba en contra de los intereses de la agencia tributaria y de los autónomos, si de lo que se trataba era del mantenimiento de puestos de trabajo y de la recaudación fiscal, y en poco o nada beneficiaba al resto de empresas que operan en el sector ya que era más que discutible que dicha medida propiciara un aumento de los precios del transporte . En toda esta labor hemos contado con la inestimable colaboración de ATA y de su presidente Lorenzo Amor.
La principal tesis de las asociaciones miembro del Comité Nacional es que el sistema de módulos en un sistema de tributación injusto y que distorsiona el mercado al propiciar que dentro del mismo operen empresas con diferentes costes desde el punto de vista fiscal, debido a esta circunstancia los precios se mantendrían bajos. Según dicha tesis, la desaparición del sistema de módulos traería consigo un aumento de los precios en el transporte. Quien suscribe ha oído a destacados miembros de otras patronales acusar a los autónomos de practicar el dumping social debido a los módulos, mal deben de andar las cosas cuando se acude a argumentos tan faltos de rigor y rayanos al insulto.
 El sistema de módulos, a diferencia de otros regímenes impositivos, presupone, en función de una serie de estimaciones realizadas a priori, los rendimientos de una empresa, si alguna de estas estimaciones no coincide con la realidad puede suponer que el autónomo pague más, igual o menos que si estuviera encuadrado en otros regímenes para la estimación de los rendimientos, por lo tanto, puede ser un régimen beneficiosos o perjudicial según los casos. En cualquier caso es un sistema sencillo y que asegura a la administración una recaudación mínima de cada autónomo, sean cuales sean sus números.
 Por otra parte, de unos 230.000 vehículos que operan en el transporte pesado no más allá de 27.000, un poco más del 10%, son operados por empresas que están encuadradas en el régimen de módulos, por lo tanto, otras circunstancias deben de concurrir para que los precios se mantengan bajos.
 En cualquier caso, la recaudación por IRPF, Impuesto de Sociedades e IVA, son algunos de los conceptos por los que el estado recauda del sector, pero todo el mundo sabe que el concepto por el que el sector del transporte más tributa es por el Impuesto de Hidrocarburos y éste, junto a otro buen puñado de impuestos, no permiten regímenes diferentes para su tributación.
 La tesis que FETRANSA ha mantenido para solicitar una prórroga a los límites establecidos en el año 2017 al año 2018 para poder permanecer en el sistema de módulos es que los que estaban previstos para el año 2018 iba a suponer la expulsión de la práctica totalidad de los autónomos que operan en el transporte pesado del régimen de módulos, ésta circunstancia, según el caso, podría suponer un aumento de los costes de explotación de sus empresas, aumento que deberían de trasladar a sus clientes, hasta ahí nada que objetar, el problema surge desde el momento en que en nuestro mercado también operan empresas establecidas en otros países con las que a penas podemos competir en la actualidad ,ni autónomos ni otras empresas, dado que sus costes sociales y fiscales nada tienen que ver con los nuestros. Estas empresas operan sin limitación en el transporte internacional y con alguna limitación cuando realizan transportes de cabotaje, transporte éste último sometido a diverso fraude dada la dificultad de su control. Por lo tanto, podían suceder dos cosas, o bien que los cargadores subieran los precios o bien que los cargadores contrataran vehículos de empresas establecidas en otros países dispuestas a mantener los precios actuales. SI se daba esta segunda circunstancia mal negocio habría hecho la administración de hacienda dado que la expulsión de los autónomos del sistema de módulos traería como consecuencia la perdida de recaudación fiscal en todas sus variantes, incluido el Impuesto de Hidrocarburos, y así mismo un aumento del desempleo en el sector, dado que un número indeterminado de autónomos se podrían ver abocados al cierre. En tanto en cuanto la tan cacareada armonización fiscal y social no se de en toda Europa, cualquier medida como la exigida por el Comité Nacional será contraproducente para el sector ya que en nada beneficia al mismo que se comprometa la viabilidad de una parte de los transportistas sin que la otra parte se pueda beneficiar de esta circunstancia.
 Muchos son los retos que tiene el sector ante sí, pero la lucha por erradicar el dumping social y una legislación lo más armonizada posible en toda Europa en materia social y fiscal, que asegure que no se va a producir una regresión en cuanto a las conquistas sociales del sector y deje fuera de la lucha por la competencia aquellas cuestiones que pueden afectar al bienestar de las personas, son primordiales en el corto plazo. Mientras estos retos no se alcancen, cualquier medida como la que proponían los miembros del Comité Nacional del Transporte, no debería de ser llevada a cabo, salvo que lo que se pretenda es castigar a un colectivo, aunque ello suponga que terceros sean los verdaderamente beneficiados. Al menos, de momento, así lo entendió nuestro gobierno. Hace tiempo que FETRANSA tiene la sensación que lo que el mercado no ha querido, prescindir de los autónomos, se está instando a la administración a que lo haga desde diferentes instancias del sector del transporte…¿será esto así?

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