¿Qué deben tener en cuenta los profesionales de la conducción a la hora de arreglar o sustituir una luna?

A pesar de que se procure mantener un vehículo siempre en perfecto estado, la circulación por carretera hace que el mismo esté expuesto a ciertos riesgos que pueden conllevar algún daño, como un pinchazo o un impacto en el parabrisas. Cuanto mayor sea la exposición, mayor será la probabilidad de sufrir estas averías, por esta razón, los vehículos comerciales son más propensos a ellas. 

Pero ante cualquier problema, siempre se pueden encontrar talleres que ofrecen soluciones instantáneas, ya sea una sustitución de una rueda o un cambio de parabrisas

¿En qué casos es necesario sustituir una luna dañada?

Uno de los principales riesgos a los que se puede exponer un vehículo en carretera es a un impacto en el parabrisas, generalmente causado por el choque de una pequeña piedra. Por lo general, no suele suponer mayor problema, pero siempre es aconsejable arreglar este golpe al momento: puede incrementar su tamaño y derivar en una grieta mayor, que hará que sea necesario sustituir el parabrisas por completo.

Al estar siempre en movimiento, los vehículos profesionales como los camiones son más propensos a estos daños, y por esa misma razón necesitan soluciones rápidas y efectivas. Por ello, es necesario analizar cada caso concreto para determinar si se precisa una sustitución o basta con reparar el parabrisas, buscando así minimizar la pérdida de tiempo del conductor.

De este modo, los casos en los que es preciso un cambio completo de la luna delantera son los siguientes:

  • Cuando se trata de un punto de impacto con forma de estrella, es decir, con pequeñas grietas que lo rodean y/o con un tamaño mayor al de una moneda de 2€ o con mucha profundidad.
  • En aquellos casos en los que el impacto supone un agujero en la luna.
  • Cuando el golpe genera una grieta que comienza o finaliza en alguno de los bordes del parabrisas o bien si esta está localizada en el campo de visión del conductor.

Por otro lado, la luna trasera, dado el material utlizado para su fabricación, no puede repararse. Tiende a romprese con mayor facilidad a la hora de sufrir un impacto, por pequeño que sea. Además, este cristal también precisa de sustitución completa en aquellos casos en los que se ve afectado por rayaduras y rozaduras, o bien cuando cuenta con desperfectos en el laminado, puesto que tiende a ser más sensible y, por ende, más propenso a romperse.

Algunos talleres, como es el caso de Carglass, ofrecen el servicio de sustitución de parabrisas en tan solo 90 minutos, para evitar que este pequeño problema haga a los conductores perder tiempo de trabajo.

¿En qué consiste la reparación de lunas?

En los casos en los que un vehículo sufre un impacto en el parabrisas pero no genera un golpe como los que se han mencionado anteriormente, es posible reparar la luna.

Esta técnica se puede realizar de manera sencilla y rápida por profesionales. Se comienza limpiando el interior de la grieta o agujero y extrayendo el aire que pueda haber quedado atrapado, para posteriormente rellenarlo con resina. Este material utilizado cuenta con determinadas propiedades ópticas que permiten una correcta visibilidad a través del mismo, para garantizar una conducción segura.

Cómo evitar la rotura de lunas

Ahora bien, a pesar de las facilidades que ofrecen compañías como Carglass a la hora de reparar o sustituir lunas, siempre es conveniente tener en cuenta determinados aspectos que pueden ayudar a evitar roturas en el parabrisas, aunque en muchas ocasiones estos daños no dependan directamente del conductor:

  • Evitar suelos irregulares con el fin de impedir que puedan proyectarse piedras contra los cristales. 
  • Es imprescindible mantener siempre la distancia de seguridad entre automóviles. 
  • Evitar cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior del vehículo, ya que esto puede conllevar a que pequeños impactos o grietas puedan expandirse.
  • Un buen mantenimiento de los limpiaparabrisas y sus escobillas también es importante para garantizar el perfecto estado de las lunas de cualquier vehículo.
  • Actuar cuanto antes cuando se observe cualquier tipo de impacto en alguno de estos vidrios.

Mantener los parabrisas de un vehículo en perfecto estado es básico para garantizar la seguridad de todos sus ocupantes, especialmente en vehículos comerciales, que pasan muchas más horas en carretera que uno personal.

 

Seguros para profesionales de la conducción con cobertura de lunas. 

Suele ser aconsejable para los vehículos en general, pero sobre todo para aquellos que están destinados a actividades laborales, la contratación de seguros que incluyan amplias coberturas, como es el caso de pólizas con seguro de lunas.

Estas incluyen la reparación o bien sustitución y colocación de los cristales principales del vehículo en cuestión:  la luna delantera, las ventanillas laterales y la luneta trasera.

Pero también es importante tener en cuenta que estas pólizas no aseguran el mantenimiento o reparación de todos los vidrios del automóvil, puesto que los faros, los intermitentes, así como los retrovisores tanto interiores como exteriores no suelen estar incluidos.

En el caso del techo solar, la cobertura del mismo depende del seguro a contratar, así como de la naturaleza del mismo, es decir, si este vidrio forma parte del equipamiento de serie del vehículo o si se ha añadido como extra.

Más información en: Otros Recambios. 

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