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Volkswagen Vehículos Comerciales adaptó el año pasado los potentes motores TDI de cinco cilindros de la gama Crafter  para cumplir con la estricta normativa Euro V, con lo que las variantes de este modelo con PMA > 3,5t  se presentan ahora  equipadas de serie con la tecnología ecológica AdBlue.  Para probar las bondades que asegura la firma (menor consumo con un mayor par y potencia, nos subimos a bordo del Comercial más robusto de Volkswagen.

 

La palabra "Crafter" transmite la idea de fuerza, y resistencia, del vehículo, y esas son precisamente las cualidades de este vehículo llamado a completar la gama Transporter T5 en una categoría de capacidad superior. Con 3,0, 3,5 y 5,0 toneladas de peso máximo, los modelos básicos Crafter 30, Crafter 35 y Crafter 50 abarcan un amplio mercado. Además las distintas posibilidades de incrementar o de disminuir esas capacidades proporcionan una variabilidad insólita. El Crafter también está disponible con distintas distancias entre ejes, 3.250 mm., 3.665 mm. y 4.325 mm.

La necesidad de dotar a la Crafter de una tecnología más ecológica en sus motores,  llevó a la firma alemana a renovar los grupos motores, acudiendo para ello a la probada tecnología de reducción Catalítica Selectiva (SCR) y el empleo de AdBlue. La tecnología AdBlue es conocida por ser un eficaz método de purificación de los gases de escape. Consiste en una solución acuosa de urea no tóxica que, añadida a los gases de escape, convierte el óxido nitroso en nitrógeno y agua mediante un catalizador SCR.

Mediante un catalizador SCR, el óxido nitroso generado en el escape se convierte en nitrógeno y agua. En combinación con un nuevo cambio manual, el consumo se ve reducido en hasta 0,9 litros a los 100 kilómetros y las emisiones se recortan hasta 23 g/km. De esta manera, el Crafter BlueTDI se convierte en uno de los vehículos de transporte más limpios de su clase. Además, cumple con los niveles límite europeos EEV (Enhanced Environmentally friendly Vehicle).

Pero en la Crafter encontramos además  el uso del otro sistema utilizado hasta la fecha para reducir los gases de escape, con el que buena parte de las marcas de vehículos industriales han cumplido las normativas sobre emisiones contaminantes hasta euro IV. La recirculación de los gases de escape enfriados (EGR) se utiliza en este caso,  para disminuir los niveles de óxido de nitrógeno. La tecnología AdBlue permite, reducir esta recirculación de los gases de escape. Esto facilita que el motor TDI pueda funcionar de forma óptima desde el punto de vista termodinámico. Para purificar los gases de escape, la solución de urea se inyecta en el sistema de escape siguiendo un programa que controla la cantidad. El consumo de AdBlue es de hasta un 1% del total del consumo de gasoil. A todo ello, se añade la acción del filtro de partículas diesel (DPF). El nuevo DPF cuenta con un filtro un 10% mayor y, junto al nuevo sistema de control de la temperatura, asegura que el control de la regeneración esté siempre en perfectas condiciones.

Más potencia y control

Los motores del Crafter derivan fundamentalmente de los fuertes propulsores TDI de cinco cilindros con 2,5 litros de capacidad, de eficacia contrastada en combinación con el LT.  Inicialmente, en las versiones Euro IV la gama de  motores, estructurada  en torno a cuatro potencias  que van desde 88 cv (65 kW ) a 164 cv (120 kW ) con que cuenta  el Crafter TDI son un argumento muy fuerte de cara a los clientes que utilizan normalmente el vehículo para realizar recorridos cortos con poca carga y que están muy sensibilizados en lo que se refiere a un comportamiento de consumo contenido

Con la incorporación de las versiones Blue TDI Euro V, estos motores han sufrido un leve incremento de potencia. En concreto, la motorización probada de 136 CV ha incrementado su par motor  pasando de 300 a 330 Nm en un rango bastante amplio entre las 2.000 y  2.800 rpm. No es de extrañar que el comportamiento dinámico de este vehículo sea excepcional,  tanto a bajas revoluciones, especialmente bueno es su comportamiento  en situaciones de arranque-parada constantes, como en carretera donde la entrega de potencia  es más que generosa a partir de 1.800 rpm, manteniendo buenos regímenes de marcha en sexta velocidad sin necesidad de cambiar prácticamente.    

Parte de la culpa  de este buen rendimiento hay que achacárselo a la  combinación con una nueva caja de cambios manual de seis velocidades, que reduce las vibraciones y permite rebajar las revoluciones en las marchas más altas, con lo que, además de lo mencionado,  se consigue una mejora del consumo medio en comparación con el último modelo que cumplía con la normativa Euro IV. La cifra de emisiones de CO2 también se reduce en 23 g/km.

El Crafter también es referente en lo que se refiere a la seguridad. El tren de rodaje destaca por un elevado nivel de confort así como por su comportamiento dinámico extremadamente seguro. La amplitud de la distancia de batalla y la mayor anchura de la vía anterior, así como la precisión de la dirección con desmultiplicación variable, establecen las bases idóneas para un comportamiento modélico desde el punto de vista de la seguridad de conducción. Además de unos frenos de gran capacidad y elevado rendimiento, cuyos discos están alojados en el interior de unas llantas de 16 pulgadas, el equipamiento de serie incluye diversos sistemas de ayuda a la conducción, como el programa electrónico de estabilidad ESP, de serie en todas las versiones. En éste, se han implementado nuevas funciones, como por ejemplo un sistema de detección de carga, que garantizan una regulación de precisión muy efectiva. Asímismo, el Crafter también está equipado con antibloqueo de frenos ABS, repartidor electrónico de la fuerza de frenado y bloqueo electrónico de diferencial EDS.

En la versión probada, echamos en falta alguna de las ayudas electrónicas más comunes en otros vehículos como el limitador-regulador de velocidad y, sobre todo, la ayuda al arranque en pendiente que en un vehículo de estas dimensiones adquiere una especial importancia por el elevado peso de carga admisible. 

El espacio interior, ya conocido, pues no ha sufrido cambio alguno en las versiones Blue TDI, se caracteriza por la amplitud  de la que ha hecho gala este modelo desde su  última renovación  en 2006. La carrocería es seis centímetros más ancha, de lo que se benefician el conductor y todos los ocupantes. También creció  la cota de largo de la cabina, lo cual ha permitido incrementar seis centímetros la distancia de regulación del asiento hacia atrás. El Crafter ofrece una amplia sensación de espacio y de habitabilidad, en cuya cabina pueden viajar dos o tres personas de forma confortable y cómoda.

 

Se lo carga todo

El Crafter proporciona una capacidad de carga extraordinaria. En el caso del furgón, con distancia media entre ejes, con techo semi-elevado y con equipo de serie, esa capacidad se eleva a la cifra de 1,4 toneladas. En el caso de los modelos de mayor capacidad, el peso máximo admitido pasa de 4,6 a 5,0 toneladas, por lo cual ha aumentado incluso de forma más significativa la capacidad de carga de esos modelos.

En el furgón con distancia de batalla corta, la anchura de la abertura de puerta deslizante es 1.040 milímetros, lo cual permite cargar con comodidad y facilidad euro-palets y paletes industriales normalizados. En las variantes con media y larga distancia entre ejes, la abertura de la puerta en la carrocería alcanza la cifra récord de 1.300 milímetros. Por este motivo, los euro-palets también pueden ser cargados de forma transversal en el Crafter, quedando bien posicionados uno al lado del otro en el espacio de carga del vehículo.

La altura de las aberturas de la puerta deslizante y de la unidad posterior se eleva a 1.820 milímetros en las variantes con techo semi-elevado y sobre-elevado, por lo cual se pueden cargar sin problemas objetos muy voluminosos. Además de la puerta deslizante situada en el lado derecho del vehículo, incluida como equipamento de serie, también se ofrece en opción una unidad similar para el lateral opuesto. Asimismo, también están disponibles puertas posteriores con un ángulo de apertura de 250 grados. Estas variantes facilitan en gran medida las tareas de carga y descarga del vehículo tanto al permanecer el vehículo arrimado a un muelle de carga como al tener que ejecutar esos trabajos en lugares de estacionamiento estrechos.

 

 









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