Si no se aprueban medidas para paliar la situación habrá huelga

Dos años y medio. Ese es el tiempo que las pequeñas empresas y autónomos del transporte llevan padeciendo los rigores de una crisis económica que no parece tener fin y a la que se enfrentan en la más absoluta soledad, pues desde la Administración todos los esfuerzos han ido encaminados a preservar las inversiones en ferrocarril. Así al menos lo vislumbran las asociaciones provinciales venidas de buena parte de España, que se reunieron el pasado día 23 de junio en Madrid para analizar la situación actual y las medidas a tomar de ahora en adelante.
En dicha reunión de asociaciones territoriales de transportistas se acordó instar a la Administración a que adopte con carácter urgente medidas para rescatar de la crisis a los autónomos y pequeñas empresas del sector del transporte de mercancías por carretera. Promovida por FETRANSA, a la reunión asistieron un significativo número de asociaciones territoriales de transportistas que no están representadas en el Comité Nacional del Transporte por ninguna federación, pero que operan en algunos de los puntos neurálgicos del transporte de la geografía española, como Galicia, Santander, Asturias, Aragón, Valencia Cataluña, País Vasco o Madrid.
El panorama dibujado por los asistentes es ciertamente desolador. Si acudimos a los últimos datos publicados por el Observatorio de mercado del Transporte de mercancías por carretera, que recoge los datos relativos al primer trimestre de 2010, observamos como, en lo que respecta a los Costes directos, y en relación al vehículo articulado de carga general, se aprecia un incremento general de los costes del 2,8% respecto al anterior trimestre. Si trasladamos el dato a la variación interanual, el incremento de costes es del 7,4%. Los mayores incrementos de costes se manifiestan en los vehículos frigoríficos articulados y en los portavehículos (3,1% trimestral y 8% anual), así como en los trenes de carretera (3,1 y 8,2%). Un dato relevante es el incremento muy elevado de los costes por combustible (7,9% trimestral y 24,3% anual).
Por lo que respecta a los Precios, el Observatorio arroja que el precio medio por kilómetro del total del transporte de mercancías en el primer trimestre de 2010 ha sido un 2,8% superior al correspondiente al mismo período del año anterior y superior en el caso del transporte a distancias mayores. Sin embargo, , la comparativa precios-costes pone de manifiesto que, a lo largo de 2009 y principios de 2010, los costes han aumentado, mientras que los precios disminuyeron en los tres primeros trimestres de 2009 y han aumentado tímidamente en el último de 2009 y en el primero de 2010, con mayor incidencia en las largas distancias. Es decir, una pérdida constante de poder adquisitivo para las empresas de transporte que viene a sumarse a la dramática caída de la demanda durante estos dos últimos años, una caída que se calcula puede rozar el 30% desde 2007, y que sólo durante el primer trimestre de 2010 ha repuntado algo, concretamente respecto al mismo trimestre de 2009 un 0,1% en las toneladas transportadas (con un mayor incremento en el transporte internacional), un 2% en las toneladas-kilómetro producidas y un 2,8% en los kilómetros recorridos en carga.
Estos datos hablan por si solos de la precariedad de la situación actual, y eso sin tener en cuenta que para muchas organizaciones de transporte los observatorios (sobre todo el de precios) no se corresponde con la realidad que se percibe en la calle, que suele ser mucho peor.
Medidas urgentes
Ante esta situación las organizaciones de transporte reunidas en esta convocatoria han acordado solicitar a la Administración una serie d medidas urgentes encaminadas a paliar, en parte la crítica situación actual. Así, reclaman, en primer lugar el establecimiento de una clausula legal “antidumping” que evite la prestación de cada servicio de transporte por debajo del coste fijado en el Observatorio de Costes, con la tipificación de un precepto infractor que sancione tanto a la empresa de transporte que lo ejecuta como al cargador o intermediario que lo contrata. Por otro lado, es fundamental para ellas el que se establezca, con carácter obligatorio el plazo de pago a 30 días recogido en la Ley de Medidas de Lucha contra la Morosidad, sin admitir la posibilidad del pacto en contrario, tanto en el sector privado como en el público.
Para los autónomos de edad avanzada, el abandono de la actividad es una de las pocas salidas dignas que les quedan, por eso reclaman un aumento, con carácter inmediato, de las ayudas a transportistas autónomos que abandonen la actividad y supresión de su carácter de concurrencia competitiva con el fin de que se puedan acoger todos los transportistas a partir de 58 años que cumplan el resto de requisitos.
Por último, solicitan a la Administración un paquete de medidas encaminadas a la reestructuración y ordenación del sector ante el mal llamado proceso de “liberalización” del mismo, que “está suponiendo una acelerada pérdida de poder adquisitivo de los transportistas”.
Además, se recuerda a los agentes del sector que la nueva ley del contrato terrestre de mercancías recoge la aplicación de la claúsula de revisión de precios, en virtud de la cual y habida cuenta del incremento del precio del combustible en el último año (24,3 %), para aquellos contratos de transporte que no se hayan actualizado los precios en el último año, les correspondería un incremento del precio del 7,3% (transporte realizado en vehículos de más de 20 Tns.).
Según el comunicado remitido por esta FETRANSA, “en las próximas semanas se analizará el grado de compromiso y aceptación por parte de la Administración respecto a las medidas propuestas, llevándose a cabo movilizaciones coincidentes con la huelga general de trabajadores prevista para el próximo 29 de septiembre de 2.010”.
Asimismo, según ha podido saber Autónomos ¡En Ruta! está previsto que se produzcan nuevas reuniones antes del verano, posiblemente a mediados del mes de julio, con el fin de que se sumen a esta iniciativa “todas las organizaciones territoriales que así lo deseen”. Por otro lado, según las mismas fuentes, la reacción de la Administración no se ha hecho esperar, y la dirección general de Transportes se ha apresurado a forzar una reunión con Fetransa, para ser informada de primera mano.