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Este mes nos subimos a bordo de uno de los grandes clásicos dentro del segmento de los vehículos comerciales. La gama Transporter, de Volkswagen, en su versión más polivalente  ha mejorado sus prestaciones dinámicas, gracias a la nueva generación TDI, y a un completo sistema de seguridad activa.   

 

Hablar de la gama transporter de Volkswagen es hacerlo sobre un clásico que ha sabido reinventarse con cada nueva versión, sin renunciar a una imagen que la define desde las primeras versiones míticas de los años 70 hasta la última generación presentada recientemente. Para nuestro contacto con este “mito”, hemos elegido una versión polifacética como pocas, una Transporter  Combi, 2.0 TDi, que cubre con solvencia tanto usos profesionales  como el tiempo de ocio, gracias a su versatilidad, capacidad de trabajo y consumos más que contenidos.

La prueba más palpable de este éxito es que tan sólo de la actual generación de la T5, que se presenta ahora mejorada en imagen y tecnología, se han suministrado desde 2003 más de un millón de unidades. El año pasado más de 178.000 clientes en todo el mundo se decidieron por uno de los cuatro modelos básicos.

Desde el exterior, el diseño de las cuatro versiones se ajusta al nuevo ADN de Volkswagen. En especial el frontal de la gama presenta una apariencia más soberbia: lineas más horizontales y nuevos grupos ópticos para un frontal  marca de la casa alemana, sin demasiadas concesiones a la modernidad, y buscando, sobre todo esa imagen atemporal característica de la Transporter clásica.

 

Habitabilidad sobresaliente

El interior de la gama también ha sido objeto de una renovación. Se han introducido, por un lado,

asientos individuales y volantes de tres radios de gran confort, y por otro, muchos componentes electrónicos nuevos.

En un interior  estudiado hasta el más mínimo detalle, no sorprende que el puesto de conducción ofrezca una ergonomía digna de un turismo. El asiento del conductor, en una posición elevada que favorece la visión en todos los ángulos se acopla perfectamente con la columna de dirección, ajustable en altura e inclinación, que acoge un volante de reducidas dimensiones y tres radios   en el que se han dispuesto los mandos del ordenador de abordo, radio y teléfono.

Se ha rediseñado también el cuadro de instrumentos, iluminado ahora en blanco y con un borde cromado. Especialmente interesante nos ha parecido la función de recomendación de marcha en el cuadro de mandos combinado para ahorrar así también combustible, incluida de serie en todas las versiones.

También Se han actualizado también los elementos de mando de la calefacción/ventilación, así como del aire acondicionado (sistema semiautomático Climatic y totalmente automático Climatronic). La versión probada,  incluye el sistema Climatic semiautomático (de serie en las versiones Comfortline del Multivan, el Caravelle y el California), que  viene a sustituir al aire acondicionado manual. La ventaja del sistema semiautomático es que regula la temperatura de forma automática según los parámetros introducidos. Así, tan sólo se regula ya de forma manual la distribución de aire y el difusor. Su manejo es absolutamente intuitivo. Hay un mando giratorio para la temperatura (a la izquierda), otro para el difusor (en el centro) y otro para la distribución de aire (a la derecha). En la parte superior se albergan, entre otros, los botones de la luna trasera calefactable, la recirculación de aire y el Off/On (“AC”).

Por lo que respecta a la zona de pasajeros, la versión combi se ofrece con dos filas de asientos, con capacidad para seis personas, donde lo más significativo es el amplio espacio entre ambas filas, sin por ello mermar la capacidad del maletero, que alcanza los 545 litros, ampliables hasta 818 litros si quitamos la última fila de asientos.  Quizás sea éste el punto más flojo de este modelo, pues resulta algo complicado el desmontaje de la banqueta trasera, aunque abatiendo la última fila disponemos de espacio más que suficiente para cubrir las necesidades de ocio. Para usos más profesionales destacar el vano de carga bien  preparado para acoger y acondicionar la carga, con argollas  en el suelo y piso plano, salvando el obstáculo de los pasos de rueda, claro.

 

Nueva generación TDI

En la tecnología de motores se ha dado un salto cualitativo, puesto que todos los turbodiésel (TDI) se han sustituido por una generación de motores Euro-5 completamente nueva, con la más moderna inyección por conducto común (Common Rail). Un total de cuatro nuevos TDI de 2.0l y cuatro cilindros, que desarrollan 62 kW / 84 CV, 75 kW / 102 CV, 103 kW / 140 CV y 132 kW / 180 CV respectivamente y que ofrecen, en perfecta consonancia, unas características de par de fuerzas mucho más dinámicas y una acústica mejorada, además de unos valores medios de consumo y emisiones de CO2 un 10 % inferiores. No en vano, la gama T5 ha de ser la primera de Volkswagen Vehículos Comerciales que reciba en 2010 la calificación medioambiental certificada por TÜV Nord.

La versión utilizada para esta prueba fue el TDI de 75 kW (102 CV) combinado con un cambio manual de 5 marchas . Frente al modelo anterior, se ha conseguido disminuir el consumo en 0,7 litros (y análogamente se ha reducido la emisión de CO2 en 18 g/km).

Una vez en marcha el comportamiento dinámico de este vehículo es francamente notable.  Igual que el modelo anterior, 1.9 TDI con la misma potencia, se desarrolla aquí un par máximo de 250 Nm, que, sin embargo, aparecen ya a partir de 1.500 rpm, siendo además constantes hasta 2.500 rpm. El TDI anterior mantenía este valor máximo sólo hasta las 1.900 a 2.000 rpm.  Esta amplitud de par contribuye a una conducción sin excesivos cambios de marcha, lo que a su vez, minimiza el consumo y las emisiones. El control del vehículo se hace fácil gracias a una dirección precisa y una amortiguación que, aunque acondicionada  para asumir usos en carga, no se muestra demasiado  incómoda.

La  circulación  resulta bastante plácida tanto en zonas urbanas, donde la elasticidad del motor 2.0 TDi nos permite una conducción relajada, sin abusar de los cambios, y con una maniobrabilidad bastante buena y una visibilidad aceptable tanto  frontal como en los laterales. 

En carretera, la sensación de dominio es todavía mayor, y es aquí donde el amplio par de este vehículo  nos ofrece una respuesta ágil y siempre eficaz, incluso a plena ocupación.  

A esta sensación de seguridad contribuye, sin duda el que en este vehículo se ha seguido perfeccionando la seguridad activa gracias al montaje de serie del más moderno sistema ESP. Entre los componentes integrales del ESP, junto al ABS y el EDS, incorpora por primera vez de serie un asistente de arranque en pendiente, así como el control antideslizante ASR, el control MSR de arrastre del motor y, además, la estabilización del tren de remolque

 Destacar también una nueva función de aviso de las luces de freno (avisador del freno de emergencia) y sistemas opcionales de asistencia como el Side Assist (que señala la presencia de vehículos en el ángulo muerto) 

 

 

 

 

 










La Revista del Autónomo del Transporte
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