
Tras sortear un 2009 en el que uno de cada tres nuevos desempleados correspondió a un trabajador autónomo, el comienzo de 2010 sigue sembrando muchas dudas sobre el mercado de trabajo en general y sobre el de transportes de mercancías por carretera en particular. Por eso, cualquier novedad que afecte a la presión fiscal que soporta el colectivo de autónomos supone siempre un punto de interés añadido. Y en 2010, parece que, al menos en lo que respecta a módulos, el Gobierno dará un leve respiro tras aplicar una reducción lineal del 5% a los rendimientos netos declarados.
Los datos de empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al año 2009 presentan un panorama desalentador sobre la evolución del trabajo autónomo en España y empeoran las perspectivas que presenta la evolución de altas y bajas en la Seguridad Social.
Según la EPA, uno de cada tres nuevo desocupados en nuestro país en 2009 ha correspondido a un trabajador por cuenta propia. Este dato representa que la desocupación entre los autónomos ha evolucionado al alza el doble que el porcentaje de su presencia en la población activa.
La cifra de casi 400.000 parados entre los trabajadores autónomos significa además que casi 250.000, que siguen afiliados a la Seguridad Social, sin embargo se consideran desocupados a efectos de actividad económica.
El dato que presenta la EPA también es más negativo que el de la desaparición de empresas que no supera la de 350.000, lo que significa que buena parte de titulares de empresas se consideran, según los criterios de la EPA, en situación de inactividad.
En este contexto, y con unas perspectivas para 2010 que tampoco serán mucho mejores, las novedades fiscales que atañen a este colectivo y que fueron pactadas en su día en el marco de la Mesa del trabajador Autónomo, en la que están representadas tanto la Administración como las principales organizaciones de autónomos, son esperadas con impaciencia por este colectivo, necesitado en estos momentos de todos los incentivos posibles.
Tal y como anunciábamos en el número pasado, el Gobierno tenía previsto realizar algunos cambios en método de estimación objetiva, comúnmente conocido como “modulos” , y cuyo borrador del proyecto proponía una reducción del 2,5% para el cálculo del IRPF. Finalmente, el Gobierno, a través del Ministerio de Hacienda, ha tenido en cuenta las
alegaciones presentadas por las asociaciones de autónomos al Proyecto de Orden Ministerial por el que se establecen los criterios para la declaración objetiva por módulos del IRPF correspondiente a los periodos anuales de 2009 y 2010, aplicando una reducción lineal del 5% a los rendimientos netos declarados.
Así, El BOE del pasado día 30 de enero recoge la Orden EHA/99/2010, de 28 de Enero, por la que se desarrollan para el año 2010 el método de estimación objetiva del IRPF y el régimen especial simplificado del IVA.
Por lo que afecta al Sector del transporte en sus diferentes subsectores (722 transporte de mercancías por carretera, 757 transporte de mudanzas, 849.5 transporte de mensajería, 721.1 y 3 transporte de viajeros por carretera y urbano y 721.2 transporte en autotaxis) se producen importantes modificaciones, tanto en IRPF como en IVA. En el IRPF, todas las actividades mantienen los mismos módulos establecidos en 2009, previéndose una reducción general en el rendimiento neto de un 5% aplicable tanto al año 2009 como a 2010.
Por lo que respecta al IVA, se produce un incremento en los módulos como consecuencia de la subida del tipo del IVA a partir de julio de 2010 al pasar el tipo general del 16% al 18% y el tipo reducido del 7% al 8%. En consecuencia, los módulos de las actividades de transporte de mercancías (722, 757 y 849.5) y de transporte de viajeros (721.1, 721.2 y 721.3) se incrementan en un 6’25%.
Con el fin de simplificar los cálculos, se ha dispuesto una tabla única que incorpora el aumento de tipos distribuido a lo largo de todo el año, evitando de esa forma la utilización de dos tablas, una hasta el 30 de junio con los módulos sin aumento y otra desde esa fecha hasta el 31 de diciembre, con la totalidad del incremento previsto.
Por otra parte y con el objetivo de diferir financieramente el impacto del aumento de tipos, se dispone la utilización de la tabla aprobada para el ejercicio 2009 para el cálculo de las cuotas trimestrales, debiendo utilizarse la derivada de la presente Orden para el cálculo de la cuota correspondiente al cuarto trimestre, efectuándose entonces la regularización que corresponda con los nuevos módulos; sin embargo, los sujetos pasivos que cesen antes del 1 de octubre de 2010 aplicarán, exclusivamente, la tabla en vigor durante el ejercicio 2009, no afectándoles, en consecuencia, el aumento de tipos impositivos.
No refleja la caída de la actividad
Esta decisión, que beneficia a casi un millón de declarantes por actividades económicas, proviene de los acuerdos establecidos entre el Gobierno y las asociaciones de autónomos el pasado 5 de mayo de 2009 y tiene por objetivo equilibrar los beneficios estimados con la reducción de ventas que están sufriendo la gran mayoría de los autónomos en este periodo de crisis.
A pesa de ello, las principales organizaciones generalistas de autónomos consideran la medida adecuada pero insuficiente. UPTA, por ejemplo afirma que la disminución acordada no llega a compensar las pérdidas efectivas que se están produciendo en sectores como la construcción, el comercio minorista o el transporte, aunque sin duda representa un respiro en la presión fiscal que soporta este colectivo.
“Dentro de lo malo, lo mejor – afirma Lorenzo Amor, Presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA –. A pesar de que esta rebaja del 5% no refleja la caída de la actividad económica y de que se va a realizar de una forma lineal en lugar de por actividades, los autónomos que tributan en el sistema de módulos se beneficiarán de un ahorro medio de 144 euros al año”.
“Hacienda ha tomado como base para revisar los módulos – señala Lorenzo Amor– los rendimientos netos producidos en 2007, año en el que la crisis aún no había incidido con dureza en la economía española, y no muestran la realidad que sufre el colectivo, con sectores que han visto caer más de un 40% su actividad”.
“Con esta rebaja del 5% - concluye el Presidente de ATA – el Gobierno evitará que se cree un agravio entre el otro gran sistema de tributación, como es el impuesto de sociedades, que también contará con una rebaja de cinco puntos porcentuales”.
Baja la cotización por accidente de trabajo y enfermedad profesional
Otra de las novedades La Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2010 recoge en su disposición final octava la tarifa de primas por Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional para los trabajadores autónomos, desglosada por actividades. El promedio de reducción de los tipos alcanza el 9,23%, medida que llega en un momento adecuado, dada la situación actual del colectivo de trabajadores autónomos en nuestro país, que disminuye diariamente y necesita medidas de este tipo para su mantenimiento.
Para César García, director del Departamento de Política Sectorial de UPTA España, “esta medida de reducción de los tipos de cotización en AT/EP, complementa una serie de medidas aprobadas por el Gobierno en los últimos días como son la reducción del 5% en los módulos, o la reducción de la base al 55% en la cotización al RETA de los vendedores ambulantes”.
Como ejemplo, y por sectores, destaca la reducción del 4,76% en Artes Gráficas, el 2,94% en el sector del comercio minorista, el 3,85% en servicios de alojamiento y servicios de comidas y bebidas, el 3,23% en actividades sanitarias, el 6,98% para los agentes comerciales y representantes de comercio y del 12% de reducción en el sector del taxi.
Por su parte, el secretario general de UPTA España, Sebastián Reyna, declaró que “esta reducción generalizada también es positiva para nuestro colectivo dado que, la futura cotización por cese de actividad estará relacionada con la cotización por accidente de trabajo y enfermedad profesional, de tal forma que la reducción en AT/EP mejorará el importe final a pagar para aquellos que opten por cotizar por Cese de Actividad”.
Proteger el autoempleo
Con una media de 500 autónomos menos cada día, 2009 se ha cebado en particular con este colectivo, a la sazón, uno de los actores principales del tejido productivo de nuestro país, pero, a la vista está, también uno de los más vulnerables.
Juan José Rubio Guerrero y Javier Martín, miembros del Observatorio del Trabajo Autónomo, afirman que si las futuras propuestas tributarias no contemplan un marco de apoyo al trabajador autónomo, en un contexto de crisis económica como el actual, el deterioro actual se agudizará.
En su opinión existen una serie de iniciativas que podrían adoptarse para evitar la sangría de autónomos también durante este año. Con objeto de incentivar la constitución de nuevos negocios de autónomos y como medida coyuntural debería valorarse la exención del IRPF en los dos primeros años de actividad, siempre que el rendimiento neto anual no supere, por ejemplo, la cantidad de 15.000€.
Reducir también la tributación aplicable en el IRPF a las actividades económicas desarrolladas por las personas físicas, siempre que se cumplan determinados requisitos relativos a la creación o mantenimiento de empleo.
Establecer un tipo del 20%, para aquellas sociedades de autónomos que cumplan una serie de condiciones en relación al número de trabajadores empleados (menos de cinco) y cuyo beneficio fiscal sea inferior a una determinada cuantía (ejemplo: 36.000€), lo que permitiría reducir el diferencial de costes empresariales que lastran la competitividad de los negocios gestionados por autónomos en un contexto de desaceleración económica grave.
Dados los tiempos de crisis que corren, con todo tipo de propuestas de reforma, modificar el criterio de devengo del IVA; permitiendo al empresario optar por el criterio de caja en determinados supuestos.
Aplicar una reducción en la cuota del Impuesto sobre Bienes Inmuebles respecto de los locales donde los trabajadores autónomos desarrollan su actividad, al menos durante los dos primeros años.
Para las empresas de reducida dimensión proponen Incrementar los coeficientes de amortización del inmovilizado material; incrementar la dotación por posibles insolvencias de deudores hasta un limite del 5% sobre el saldo a final del período; aplicar una deducción del 10% para la adquisición de activos fijos nuevos incorporados a la actividad en el ejercicio fiscal y ampliar hasta el 15% las inversiones y gastos relacionados con el fomento de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, como mecanismo de incrementar la productividad de los negocios de autónomos.
Otro tema, que puede parecer menor, pero que para los autónomos del sector del transporte, el taxi y la industria supondría un contundente mazazo sería la subida del impuesto sobre los hidrocarburos.
